"Estira los segundos para que se hagan mas largos. También hace trasplantes de momentos amargos. Y si continúa la amargura en nada lo consuelas, se aplica un poco de anestesia para que no le duela"
sábado, 17 de diciembre de 2016
miércoles, 1 de junio de 2016
martes, 3 de mayo de 2016

ASÍ DE GRANDES SON LAS IDEAS por 6º A-E.E.S. Nº 8- 2016- NECOCHEA-ARGENTINA se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0 Internacional.
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miércoles, 30 de marzo de 2016
miércoles, 14 de octubre de 2015
Miradas por Paloma de Arregui
Me adentre en la selva, no la
veía igual, no pensé que realmente fuera así, tal como la describían aquellos
libros que siempre leía, tan majestuosa, grande y virgen que ni dios creería la
perfección que veían mis ojos, quien diría que yo, la misma persona que hace
unos días estaba rodeado de lujos ahora viniera a buscarme a mí mismo acá, al
lugar más alejado a todas las comodidades que tenía. Hace tan solo un par de semanas me adentre a aquí, pero con un propósito
totalmente diferente, el dinero que me prometieron a cambio de encontrar un
lugar posible para establecer otra de las ciudades, infinitas riquezas que no
lograrían, o al menos eso creía, saciar esa ambición tan característica en mí,
fui en busca del mejor lugar que se pudiere encontrar en la selva Brasilera, acompañado
de tan solo 2 valientes hombres, con grandes talentos para la caza y supervivencia,
pues no sabíamos cuánto tiempo podríamos llegar a estar allí.
Luego de recorrer varios días encontramos el lugar perfecto para establecer lo que sería la futura hermosa ciudad de Maramboo, pegado un rio, rodeado de muchísimos recursos naturales, en verdad salteemos esta parte, nada muy importante en la historia que les quiero contar, pasaron aproximadamente 3 días desde que llegamos a allí y algo nos sorprendió, muchísimo más que todos los animales que ya nos habían visitado, algo que realmente no esperaríamos, personas.
Personas, si como leíste, pero no como las que yo estaba acostumbrado a conocer, sino que estos no hablaban, no vestían, prácticamente no hacían nada igual a nosotros, simples barbaros eran, cada uno de ellos era de una forma parecida y a su vez diferente entre cada uno de los que se encontraban a su lado. Nos habían estado observando todo este tiempo, y nuestro encuentro cara a cara no fue del todo pacífico, va del todo no, directamente no lo fue, nos ataron y llevaron con los ojos vendados a su mini aldea, hasta que por fin pudimos ver algo, estábamos rodeados por ellos y nos miraban de una forma muy extraña, como mira un niño con rareza algo desconocido y sin vergüenza alguna, hablaban sí, eso creo que hacían, ellos parecían entenderse y es más se quisieron dirigir a nosotros pero sin sentido alguno ya que por lógica no los entendíamos. Llego uno de cuerpo fornido, y por la forma en que caminaba y en que lo veían con respeto parecía ser el líder de todos ellos, se acercó a uno de mis compañeros y le pegó, no sé si sería lo mejor para él, Daniel no era de un carácter tranquilo y aun que sea lo último que haga se iba a vengar por semejante ofensa. Casi, pero solo casi me olvido de contarles como la conocí, no podía dejar de mirarla, tenía una mirada penetrante, pelo largo lacio, rasgos duros, ojos miel y una belleza poco antes vista, su personalidad se notaba hasta de lejos que era imponente una mujer, aunque barbara, una mujer difícil de olvidar. No podía dejar de pensar en ella, era muy extraño, secuestrado sin saber que me podría pasar mañana, o simplemente minutos después pero me había hipnotizado, sin escapatoria de su ‘hechizo’ más fuerte, la mirada.
Pasó todo tan rápido que todavía no puedo creer lo que estoy viendo, pero antes de decirles voy a seguir contando mi historia, yo sabía, sabía que ese hombre no tendría que haberle pegado a Daniel, lo conocía, se logró soltar y fue una matanza, todos estaban durmiendo y despertaban con gritos de las personas más cercanas a donde estábamos, ella se había quedado dormida después de un largo tiempo de mirarnos, no hacíamos nada más que eso, solo nos mirábamos, pero naturalmente había una conexión que pensé que nadie me podría arrebatar, ni mucho menos que lo haría el que me ayudo todo este tiempo, desperté con sus gritos desesperados y para cuando reaccioné ya no estaban esos ojos llenos de magia, ahora se veían vacíos, no tenían ese brillo que los caracterizaba, lo único que sé es que no recuerdo nada hasta que reaccione con las manos llenas de sangre y el cadáver de Daniel en mis manos, todos me miraban perplejos, pero como si de un demonio se tratase.
Hice dos tumbas, una para mi amor, y otra para mi amigo, que muerto ya estaba y no logro saber realmente porque, creo que ese es el motivo por el que después de los recuerdos que me trae este lugar, haya vuelto quiero respuestas a mis dudas que sé que solo yo puedo responder, ahora lo único que hago es contarles esta historia enfrente a esos lugares donde debajo están en estado de putrefacción sus cuerpos, intentando nomas recordar, recordar sus miradas.
Luego de recorrer varios días encontramos el lugar perfecto para establecer lo que sería la futura hermosa ciudad de Maramboo, pegado un rio, rodeado de muchísimos recursos naturales, en verdad salteemos esta parte, nada muy importante en la historia que les quiero contar, pasaron aproximadamente 3 días desde que llegamos a allí y algo nos sorprendió, muchísimo más que todos los animales que ya nos habían visitado, algo que realmente no esperaríamos, personas.
Personas, si como leíste, pero no como las que yo estaba acostumbrado a conocer, sino que estos no hablaban, no vestían, prácticamente no hacían nada igual a nosotros, simples barbaros eran, cada uno de ellos era de una forma parecida y a su vez diferente entre cada uno de los que se encontraban a su lado. Nos habían estado observando todo este tiempo, y nuestro encuentro cara a cara no fue del todo pacífico, va del todo no, directamente no lo fue, nos ataron y llevaron con los ojos vendados a su mini aldea, hasta que por fin pudimos ver algo, estábamos rodeados por ellos y nos miraban de una forma muy extraña, como mira un niño con rareza algo desconocido y sin vergüenza alguna, hablaban sí, eso creo que hacían, ellos parecían entenderse y es más se quisieron dirigir a nosotros pero sin sentido alguno ya que por lógica no los entendíamos. Llego uno de cuerpo fornido, y por la forma en que caminaba y en que lo veían con respeto parecía ser el líder de todos ellos, se acercó a uno de mis compañeros y le pegó, no sé si sería lo mejor para él, Daniel no era de un carácter tranquilo y aun que sea lo último que haga se iba a vengar por semejante ofensa. Casi, pero solo casi me olvido de contarles como la conocí, no podía dejar de mirarla, tenía una mirada penetrante, pelo largo lacio, rasgos duros, ojos miel y una belleza poco antes vista, su personalidad se notaba hasta de lejos que era imponente una mujer, aunque barbara, una mujer difícil de olvidar. No podía dejar de pensar en ella, era muy extraño, secuestrado sin saber que me podría pasar mañana, o simplemente minutos después pero me había hipnotizado, sin escapatoria de su ‘hechizo’ más fuerte, la mirada.
Pasó todo tan rápido que todavía no puedo creer lo que estoy viendo, pero antes de decirles voy a seguir contando mi historia, yo sabía, sabía que ese hombre no tendría que haberle pegado a Daniel, lo conocía, se logró soltar y fue una matanza, todos estaban durmiendo y despertaban con gritos de las personas más cercanas a donde estábamos, ella se había quedado dormida después de un largo tiempo de mirarnos, no hacíamos nada más que eso, solo nos mirábamos, pero naturalmente había una conexión que pensé que nadie me podría arrebatar, ni mucho menos que lo haría el que me ayudo todo este tiempo, desperté con sus gritos desesperados y para cuando reaccioné ya no estaban esos ojos llenos de magia, ahora se veían vacíos, no tenían ese brillo que los caracterizaba, lo único que sé es que no recuerdo nada hasta que reaccione con las manos llenas de sangre y el cadáver de Daniel en mis manos, todos me miraban perplejos, pero como si de un demonio se tratase.
Hice dos tumbas, una para mi amor, y otra para mi amigo, que muerto ya estaba y no logro saber realmente porque, creo que ese es el motivo por el que después de los recuerdos que me trae este lugar, haya vuelto quiero respuestas a mis dudas que sé que solo yo puedo responder, ahora lo único que hago es contarles esta historia enfrente a esos lugares donde debajo están en estado de putrefacción sus cuerpos, intentando nomas recordar, recordar sus miradas.
miércoles, 19 de agosto de 2015
La triste realidad
La triste realidad
Michael Weber era un argentino apasionado por el turismo, su convicción era recorrer toda Latino América con su perro Toni, observando culturas, costumbres y formas de vida de las diferentes regiones.
Su viaje mas impactante fue al norte de Brasil, no por la belleza ni el turismo, sino por la pobreza de la gente, su forma de trabajar, ver a niños trabajando y gente amontonada durmiendo entre la mugre.
Michael dijo: “Me da mucha pena ver a los niños trabajando sin disfrutar su infancia”.
“Esta gente no tiene calidad de vida”.
“En México observe las diferentes culturas y tradiciones. La gente era muy alegre y se conformaba con poco, sus culturas y creencias eran la base de su vida”.
“Para mi, América Latina es fundamentalmente eso: una especia de vórtice de todas las clases de tradiciones, corrientes culturales, modo de vida, comportamientos y también de ideas y manifestaciones artísticas”
• Llegamos a pensar que la mayoría de los adolecentes de la actualidad no valoran y no se conforman con nada, mientras que en otros lados darían lo que fuera por tener lo que ellos tienen.
Autores: Joaquin Gonzalez y Sofia Diaz
martes, 18 de agosto de 2015
El misterio de Los Andes - Belarmino Matías, Díaz Jun Ignacio.
Era tarde ya y dos hermanos estaban
preparando su viaje de mochileros al sudoeste del país, sus horas están
destinadas a preparar todo lo que necesitan en pequeñas mochilas que después de
un rato se dan cuenta que no alcanzan.
Marisa habla por teléfono:
-¡Ellos son uña y mugre! Ya les dije es una
locura pero no entienden ¡Están chapas los dos!
Era evidente su ansiedad, y seguían en su
tarea de tratar de entrar todo en esas mochilas sin hacer caso a la
conversación que Marisa tenía al teléfono.
-Por ahí vos podes hacer que estos cambian
de idea.- Decía Marisa desesperadamente tratando de convencer al menos a quien
estaba del otro lado de la línea, mientras Francisco abría la puerta del
comedor y atendía a un hombre alto,de bigotes y ojos claros, anchos brazos y un
importante mentón
-¿Tío, que haces por acá?- Dijo Francisco
sin saludar siquiera.
-No nos vendrás a pinchar el globo vos
también, ¿no?- Agregó Pablo
-Vengo a ver si ustedes dos cambian de
idea.
-¡Es pan comido! Ya tenemos casi todo
preparado ya le dijimos a mama pero ella no entiende. Pablo y yo estamos más
que preparados.
-A lo mejor está asustada… bueno, ya que
tan decididos están, yo les traje mi mochila la que use yo allá en los 80’
cuando hice ese viaje. A mí me impulso la necesidad de conocer lo que estámás
allá de nuestras fronteras y percibirlo con todo los sentidos. Es el hambre de
ver y palpar el mundo bajo tu criterio, y no bajo lo que otros te muestren de
él.
Un consejo chicos, no le teman al “qué
dirán” de las personas que puedan conocer su historia de viaje y los tilden de
“locos” por dejar una vida estable por lo incierto en sus travesías.
Ese quizás es el principal temor de muchos
viajeros, y el gran error también.
-¡Tío! Vos sí que nos salvaste ¡Acá nos entra
todo!
-Muchachos, eso sí, no es por supersticioso
ni nada, pero hagan caso a las leyendas y no subestimen su verdad, a mí me fue
bien. Desgraciadamente no puedo decir lo
mismo de algunos conocidos.
-¡Bah! Habrán ido muy acobardados y no les
alcanzó para superar el reto. Nosotros estamos más que seguro que lo vamos a
lograr ¿cierto Pablito?
-¡Si! ¡Y más aún con el equipo que nos
prestaste! ¡Ja!
-Chicos, si bien quiero que se tengan fe no
pequen excediéndose de confianza y transformándola en pedantería. La base de
todo éxito radica en la combinación adecuada de humildad y confianza. En cuanto
a lo anterior, Los Andes están llenos de cosas desconocidas, sean inteligentes
y escuchen a la gente que allí vive. Realmente, se pueden encontrar con cosas
que no habrían imaginado nunca.
-¡Dale tío! Esas son todas pavadas. Cuentos
viejos.
-Sí tío, no vas a creer todo lo que te
dicen...
Pablo y Francisco se fueron al otro día,
mientras Marisa le recriminaba a su hermano el que los haya alentado, que en el
fondo sabía que tal vez todo podría salir decididamente mal.
Pablo y Francisco volvieron al cabo de unos
meses, pero no eran los mismos algo en ese viaje los había cambiado, no se
podría decir bien qué. Algo en el cuenco de sus ojos se reflejó y quedó impreso
por siempre en su memoria. En la altura de los Alpes alguien o algo les reveló
ciertas cosas que ningún humano puede entender. Cosas que nadie quiere saber. A
veces, es necesario un golpe brusco para entender ciertas cosas, aunque nunca
lleguemos a hacerlo completamente.
La novia del Chac Mool - Karagiannis Alexia, Ialungo Ailin.
Esta historia comienza en un museo, en el sótano de un museo de México. En el medio del sótano se encuentra una caja de madera llena de moho. Sobre ella hay una gotera que de a poco va humedeciendo lo que hay dentro de esta misteriosa caja.
Una tarde de tormenta la tapa de la caja sale volando y cae destrozada a un lado. En los bordes de la caja se ve como unas manos de oro se agarran; el destello de un relámpago hace notar en la pared la sombra de una mujer saliendo de la caja.
Las gotas cayendo sobre la mujer de oro provocaron que ella cobre más vida. Se oye un grito desesperado, un hombre parado bajo el umbral de la puerta se encuentra estupefacto. La mujer se encamina hacia él y lo derriba, con la salida libre la estatua viviente logra huir del frío sótano.
En la vereda de una casa no muy lejos del museo se encuentra el Chac Mool personificado bailando bajo la lluvia. La figura de una mujer se acerca a él y tomándolo desprevenido comienza a gritarle.
-¡¿DÓNDE TE HAS METIDO!? ¡ME DEJASTE SOLA CON LOS ESPÍRITUS ENFADADOS! ¡Y SABES BIEN LO DIFÍCILES QUE SON DE TRATAR CUANDO SE ENFADAN!-
Luego de una discusión ambos entran a la casa. La novia del Chac Mool enojadísima lo obliga a juntar todas las cosas que estaban fuera de lugar.
El Chac Mool harto ya de ella luego de varias semanas decide volver a su mundo, al mundo espiritual, al mundo de los dioses. Ella, al encontrarlo seco y como una estatua, comprende que había logrado su misión, llevar a su novio nuevamente al mundo donde pertenecían. La mujer ya satisfecha con lo logrado vuelve al museo, toma una caja, la coloca donde no hay goteras y se mete dentro se ella.
Así es como el mundo de los humanos no padece con la presencia de estos insoportables dioses.
Fin.
Alexia Karagiannis. Ailin Ialungo.
martes, 9 de junio de 2015
Don Aurelio por Pilar Gallego
Don Aurelio, un hombre de mediana estatura, delgado. Vivía en una casa de gran tamaño, a las afuera de una enorme ciudad. Este hombre nunca tuvo interés de casarse y formar una familia, lo único que tenía era la empresa que heredo de sus padres.
Aurelio solía ir a su fabrica para controlar que sus empleados asistan a su trabajo y si lo hacían correctamente. Un día, José, un señor de familia muy humilde, que trabajaba hace muchos años para el señor Aurelio, se acerca hacia él para comentarle su necesidad de no asistir un día a su trabajo, su motivo era que una de sus hijas festejaría su ceremonia de casamiento. Aurelio, no muy convencido con este favor de José, lo miro y le dijo ¡NO!, José se retiro y siguió con su rutina de trabajo.
Un tiempo más tarde, Aurelio estaba realizando un recorrido por la fábrica hasta que comenzó a sentir fuertes dolores en el pecho, todos se habían retirado de su puesto de trabajo, pero solo quedaba José.
Aquel hombre asistió a Aurelio y lo acompaño hacia su casa y llamo a un médico para que lo revise y controle. Este mismo hombre, José, se retiro para seguir su tarea en la fábrica. Aurelio, solo, acostado en su cama pensado que hubiera sido de él si no hubiese recibido ayuda de José.
Esto lo hizo reflexionar y decía que la riqueza no te hace mejor persona, eso te convierte en una persona egoísta y con mala impresión hacia las personas que se veían con forma de vida precaria y humilde.
jueves, 4 de junio de 2015
Patovica de la arena
Es un niño hermoso, casi
angelical, de grandes ojos claros, rubio, dulce a la vista, pero cuando uno lo
conoce bien sabe con exactitud que las apariencias engañan.
Nunca he visto un niño mas
“egoísta” y avaro, su madre ya no sabe qué hacer con él. Lo conocí en el
verano, vecino de arena diría yo…, en el balneario, a lo primero da mucha risa
un niño tan pequeño recorriendo las carpas de cien vecinos, acaparando en la
carpa todo juguete que encuentra, y convirtiéndose en un patovica de 2 años
para que nadie pueda recuperar sus bienes mas preciados, y a esta edad cuando
hablo de bienes hablo de baldes palitas y moldecitos.
Su egoísmo no sabe de
géneros ya que roba con gran rapidez hasta bienes de colores femeninos, su
madre corre atrás de sus pañales explicándole o tratando de explicarle eso es
“rosa”, “no es tuyo” pero el en su avaricia no logra reconocer lo dicho por su
madre.
Su padre con la paciencia
colmada, por los reclamos de los vecinos de arena lo obliga a devolver los
tesoros escondidos. Berrinches interminables, enojos llantos desconsolados es
lo que logra.
De a ratos me gusta dejar mi
lectura y espiar este pequeño hombrecito correr por la playa con objetos
robados a mucha prisa. Pienso “no sería mejor jugar con otros” pienso, y
mirando a futuro no creo que este niño se convierta en un hombre generoso, no
lo parece!!!
Autor del relato, Díaz Juan Ignacio
miércoles, 3 de junio de 2015
Una víctima más del bullying
El día 25 de febrero del 2014, se dio a
conocer una víctima más del bullying.
Una adolecente de un pueblo, la cual le
gustaba salir con sus amigas, decidieron ir a una fiesta donde había mucho
exceso de alcohol y drogas; esta joven tomo hasta emborracharse.
La adolecente coqueteaba con unos
chicos, estos se aprovecharon del estado en que estaba. Fue violada y
fotografiada. Los jóvenes al día siguiente, distribuyeron las imágenes por las
redes sociales. Hasta llegar a un punto que todo el pueblo se enteró lo que
paso esa noche.
Los acosos y los insultos fueron
constantes, a partir de ese momento, la adolecente entro en un estado
depresivo. No quería salir a ningún lado, ni hablar con nadie.
Los padres decidieron mudarse ya que
ella estaba muy afectada. Los acosos y los insultos siguieron igual. Se sentía
muy indefensa y acorralada, que decidió tomar una decisión trágica, quitándose
la vida.
Los chicos que se habían aprovechado de
ella, no se habían dado cuenta el daño que le estaban causando, hasta que se
enteraron delo sucedido.
Autora del relato Ialungo, Ailin
jueves, 28 de mayo de 2015
La envidia de Katherin.
Querido diario:
Todos amaban a Beth, era rica, popular, hermosa, "perfecta", pero yo conocía la verdad, yo, su hermana sé como era ella. Superficial, hipócrita, mentirosa, egoísta, una zorra envidiosa; todo lo que quería, lo obtenia; era una niña mimada, una barbie, una doble cara.
Cuando ella caminaba por los pasillos del colegio todos se corrian para dejarla pasar, nadie podia ganarle en belleza, ella siempre tenia que ser la reina del baile escolar. Beth hacia todo por obtener la corona.
Beth creía que al ser su hermana era su sirvienta, como si yo fuera Cenicienta. No podia tener un novio mejor que el de ella, y si era asi, Beth me lo robaba.
Este año en el baile ocurrió algo muy raro, ¡Beth no gano! Después de que nombraran a la ganadora de la corona, a la reina del baile escolar, Beth subió al escenario y le quitó la corona de las manos, cayo sobre el panel de electricidad, como era de esperar, con la corona en sus manos, siendo electrocutada.. Y así murió Beth, mi hermana mayor.
Esta fue la última página del diario íntimo de la hermana de Beth, ahora los alumnos de la escuela Mojiuk sabemos la verdad sobre la popular Beth.
...Continuara...
Noticia enviada por Katherin Jackson.
Diario escolar, escuela Mojiuk, Manchester.
Karagiannis, Alexia.
Querido diario:
Todos amaban a Beth, era rica, popular, hermosa, "perfecta", pero yo conocía la verdad, yo, su hermana sé como era ella. Superficial, hipócrita, mentirosa, egoísta, una zorra envidiosa; todo lo que quería, lo obtenia; era una niña mimada, una barbie, una doble cara.
Cuando ella caminaba por los pasillos del colegio todos se corrian para dejarla pasar, nadie podia ganarle en belleza, ella siempre tenia que ser la reina del baile escolar. Beth hacia todo por obtener la corona.
Beth creía que al ser su hermana era su sirvienta, como si yo fuera Cenicienta. No podia tener un novio mejor que el de ella, y si era asi, Beth me lo robaba.
Este año en el baile ocurrió algo muy raro, ¡Beth no gano! Después de que nombraran a la ganadora de la corona, a la reina del baile escolar, Beth subió al escenario y le quitó la corona de las manos, cayo sobre el panel de electricidad, como era de esperar, con la corona en sus manos, siendo electrocutada.. Y así murió Beth, mi hermana mayor.
Esta fue la última página del diario íntimo de la hermana de Beth, ahora los alumnos de la escuela Mojiuk sabemos la verdad sobre la popular Beth.
...Continuara...
Noticia enviada por Katherin Jackson.
Diario escolar, escuela Mojiuk, Manchester.
Karagiannis, Alexia.
sábado, 23 de mayo de 2015
La ruta
Hoy dudo si realmente era tan feliz como creía. Mi adinerada
familia seguramente lo era. Para ellos Lorena era la novia perfecta, ojos
azules como el cielo, el cabello suave como la más fina seda, una sonrisa
perfecta y una piel de tez tan blanca y pura que inspiraba ternura. Pero
seguramente, mi familia consideraba que era más importante que todo, que su
padre sea dueño de una importantísima petrolera nacional que contaba con una
gran posición dentro del mercado mundial.
Todo marchaba excelentemente bien, de hecho, solo esperaba el
tiempo necesario, para ofrecerle ser mi esposa. Pero el que más feliz se
encontraba con ésta situación era mi padre, ya que ansiaba que forme parte de
la familia de esa “elitista” familia. Todo hubiera sido así de no haber realizado
ese viaje juntos, que gracias a Dios, realizamos.
Como decía, emprendimos un pequeño viaje de fin de semana largo a Mar Del Plata,
hermosa ciudad. De repente, una de las ruedas de mi coche se pinchó, para
colmo, increíble e irresponsablemente la rueda de auxilio estaba desinflada.
Tampoco tenían señal nuestros teléfonos, por ende, debimos quedarnos dentro del
auto a la espera de algún buen samaritano que se dignara a ayudarnos. Luego de
dos largas horas, se dio. Una humilde familia detuvo su auto, pequeño y
precario, pero auto al fin. Era un matrimonio en el que ambos rondaban los
cuarenta años, con tres chicos: una nena de unos trece años, un varón en edad
de jugar con autitos de colección, y otro pequeño que seguramente no había
dejado los pañales aún.
Muy amablemente el hombre bajó del coche y nos ofreció
enganchar ambos vehículos para llevarnos hacia la estación de servicio más cercana.
Antes de bajar para aceptar su ayuda, Lorena me codeó y me dijo simple pero
estrictamente “NO”; la miré confundido y nuevamente antes de que pudiera emitir
alguna palabra, me devolvió la mirada acompañada de otro seco “NO”. No me quedó
más remedio que agradecerle al hombre su
ayuda y mentirle diciendo esperábamos una grúa. Desconcertados, los cinco
siguieron su curso, y yo, ya a solas con mi novia, le pregunté por la razón de
su actitud, imaginando que su respuesta sería que algo en ese hombre no le
inspiraba confianza, lo que sería entendible .No fue así. En cambio, me dijo: “Alguien
como yo, no va a permitir que la ayude esa manga de pobres”. Quedé impactado.
Una vez en Mar Del Plata, seguí pensando en lo sucedido, y comencé
a notar otras actitudes, tal vez insignificantes, pero que me demostraban que
aquella frase de Lorena no habían sido simples palabras desafortunadas.
Había pasado el fin de semana largo, nos esperaba nuevamente
un largo viaje, y quién sabe por obra de qué, en la misma ruta, exactamente en
el mismo kilometro que nos habíamos varado en la ida, un auto volcó. Lógicamente
salí desesperado a brindar mi ayuda, y
como si fuera poco el cielo se oscurecía y la ruta se encontraba, tal como días
antes, desierta. Sumado a todo esto, Lorena, la única persona además de mí que
podía dar una mano permanecía en el auto con una clara expresión de mal humor
en su rostro. Le pedí que me acompañara a ayudar. Ni se inmutó.
Cuando me acerqué al auto, noté que era la misma familia que
se había preocupado por nosotros días antes. Ahora, además de sentir la obligación
de ayudar porque era lo correcto, la sentía porque sabía que eran buenas
personas, y también por devolver un favor. Ya no le pedía a Lorena que ayudara
sino que se lo exigía, pero como respuesta soltó una frase aún más cruel: “Dejalos
ahí y vayamos, estoy muy estresada y
necesito descansar. Que los ayude los de su tipo”.
Esas últimas palabras quedaron rebotando y rebotando en mi
cabeza. Surgió entonces una revelación en mí, y decidí hacerle caso, pero no se
alarmen, porque yo me sentía ahora de su “tipo”. Si realmente exististe una
suerte de “bandos”, no creo que los separe una condición económica, sino, una
condición humana. Una condición de quien tiene más bondad acumulada en el alma.
Le dije a Lorena que si estaba tan apurada, que se vaya. De todas maneras no
legaría lejos, ya que el auto tenía poco combustible, cosa que ella no sabía, y
como yo prometí costear todo el viaje, irónicamente ella, sí, justo ella no
llevaba dinero encima. ¡Ja! Me gustaría poder haber visto su expresión en
cuanto lo descubriera.
Me quedé con la familia, ya a salvo, esperando a alguien más
de “nuestro tipo” que nos sacara de la ruta. Por supuesto la idea de una posible
boda ya no existía, yo no quería pasar el resto de mi vida con alguien así, y
ella no iba a perdonar que la haya hecho volver sola y sin combustible.
Ojalá ustedes, lectores sean del tipo de persona con bondad
en el alma.
Por mi parte, más allá de todo lo pasado, estoy agradecido
hacia esa ruta, a ése lugar, porque fue la ruta que cambió la ruta de mi vida.
viernes, 10 de abril de 2015
El juicio de Roberta por Paloma de Arregui y Abigail Rekofski
El Juicio de Roberta
- ¿Jura solemnemente decir la verdad,
toda la verdad y nada más que la verdad?
- Si, juro.
Así empezó toda la
historia de un largo juicio. Roberta tenía 38 años, estaba embarazada ya de
seis meses y trabajaba en una pesquera como recepcionista, todo el problema
empezó cuando la empresa no quería pagar los sueldos, por ‘problemas de cobro
en el exterior’, hacían renunciar a los empleados que algunos tenían grandes
familias y fuertes complicaciones a la hora de conseguir trabajo, cada vez se
iba más y más gente hasta que en la oficina quedaron solo tres mujeres, una de
ellas Roberta, que no tenía ingresos y ya su hija venia en camino. Un día vio
entre los papeles que manejaba normalmente unos que decían que los dueños no tenían
problemas, sino que tenían otras empresas en las que cada vez les iba mejor,
así fue como decidió empezar el juicio, a esas personas que habían dejado sin
trabajo a tanta gente siendo injustos, mentirosos y falsos con ellos. Empezó a
buscar testigos que ayudaran, gente que había trabajado en condiciones
horribles y un caso particular, Damián, padre de familia que vivía en frente a
la empresa, que por tener juicio había “cerrado”, fue un testigo clave para la resolución del
caso.
Llamamos a testificar a Damián Corbalán- dijo el abogado
- ¿Jura solemnemente decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad?
Si, juro- dijo Damián.
Y volvemos a donde empezó esta historia que les comencé a contar hace unos instantes. La cara de Ricardo, el dueño de la fábrica, fue totalmente enfermiza durante las declaraciones, que cada vez lo comprometían más.
- Si, la empresa está cerrada… Lo extraño es que constantemente veo entrar, salir empleados de la fábrica, escucho a las maquinas trabajar y el olor a sangre de tiburón se siente inconfundiblemente igual que siempre.
La
cara de Ricardo que cada vez denotaba más odio hacia Roberta, esa cara que
todos ponemos cuando nos hacen enojar, o la cara de un inocente niño cuando le
quitas de sus manos algo que tanto quería justo antes de llorar, pues le estaba
por ganar el juicio y le iba a sacar la plata que tanto quería para seguir
invirtiendo, además de quedar como un mentiroso ante toda las personas allí
presentes que cada vez lo miraban con menos agrado.Llamamos a testificar a Damián Corbalán- dijo el abogado
- ¿Jura solemnemente decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad?
Si, juro- dijo Damián.
Y volvemos a donde empezó esta historia que les comencé a contar hace unos instantes. La cara de Ricardo, el dueño de la fábrica, fue totalmente enfermiza durante las declaraciones, que cada vez lo comprometían más.
- Si, la empresa está cerrada… Lo extraño es que constantemente veo entrar, salir empleados de la fábrica, escucho a las maquinas trabajar y el olor a sangre de tiburón se siente inconfundiblemente igual que siempre.
Por fin termino todo, en esta historia que así contada parece corta, pero que duró más de 6 años. Las comprometedoras declaraciones de Damián, más los textos encontrados por Roberta presentados ante el juez, habían cambiado totalmente la orientación del mismo, haciendo que el abogado defensor de Ricardo no pudiera hacer ya nada, el juez dio su palabra y el fallo fue a favor de Roberta, la empresa tuvo que presentar quiebra y cerrar. Ricardo por su parte se tuvo que ir de la ciudad con una empresa menos que le diera ingresos, aun que seguía teniendo otras que cada vez acrecentaban su ambición, pero ya todos en Bahía Blanca sabían, por el diario, que ese hombre no era más que una persona egoísta y mentirosa. Y por fin Roberta crió a su hija que a la hora del cobro del juicio ya tenía casi 7 años.
Por Paloma de Arregui y Abigail Rekofski
jueves, 9 de abril de 2015
La Historia de Anita
A Anita siempre le había gustado oír cuando pasaban lista en la escuela. Si ella
fuera a la escuela, dirían: “Ramírez, Ana”; y ella respondería feliz:
“Presente”. A Ana la habían sacado de la escuela hacía algún tiempo. Su madre
había muerto cuando ella apenas cumplía un año. Su padre había perdido el
trabajo y, ahora,
ella tenía que ayudarlo vendiendo alfajores en una esquina. Al mediodía, Anita
se iba a la escuela del barrio porque a la salida muchos chicos le compraban
alfajores. Siempre llegaba antes del timbre, se sentaba en la vereda y se ponía
a escuchar la clase de quinto grado. Muchos chicos de ese curso la conocían y
algunos la saludaban por la ventana. A la salida, le compraban esos ricos
alfajores que ella vendía; otros se acercaban sólo para hablar con ella, se había hecho algunos
amigos, y le contaban de su vida. Un día, los niños le preguntaron a qué
escuela iba, lo cual Ana contesto muy apenada que a ninguna, que ella sólo
vendía alfajores. El profesor Néstor les dio al grupo de quinto una tarea sobre
los derechos de los niños. Ese mismo día, varios alumnos le dijeron a Anita que
uno de sus derechos era asistir a la escuela, lo cual sorprendió mucho a la niña,
ya que era lo que más anhelaba. Al día siguiente, Ana decidió no ir a trabajar
e ir a la escuela para escuchar más sobre el tema de estos derechos que le
habían comentado. Se exalto mucho cuando, al acercarse a la ventana,escucho que la mayoría de los chicos del curso estaban
hablando sobre ella. Al profesor le intereso mucho la historia de Anita, por lo
que decidió ir a hablar con su padre, para informarle sobre los derechos de su
hija, que ella debía asistir al colegio. Esto no le gustó nada al hombre, lo enojo mucho y hasta
incluso quiso golpearlo. Cuando se fue el profesor y se quedó solo con Anita,
estaba tan enojado que empezó a pegarle, muy fuerte, hasta hizo que su labio
sangre. Al día siguiente, la pequeña fue a vender alfajores a la escuela, como
acostumbraba. Néstor salió a buscarla y se dio cuenta de lo lastimada que tenía
la cara. La llevó a una salita, donde la doctora, además de curarle el labio,
le explicó que ella
podía “levantar un acta”, es decir, acusar a su papá de maltrato, así un
asistente social hablaba con su padre, para que ese tipo de cosas no vuelvan a
suceder, y que pueda asistir a clase como todos los chicos de su edad. Anita
sentía temor de hacer eso, su papá se enojaría más que nunca, hasta que le
hicieron entender que eso seria mejor para los dos. Después de mucho pensar, se
armó de valor y, acompañada por la doctora y el profesor, decidieron hacerle el
acta. A los pocos días, llegó una carta para citar al papá de Ana en el
juzgado. A la nena le temblaban las piernas de miedo. Ese día Anita fue, como de
costumbre, a vender los alfajores a la
escuela. Estaba tan asustada que sus amigos se dieron cuenta. Ellos decidieron
acompañarla hasta su casa, para que no estuviese sola. Cuando su padre llegó,
estaba furioso, y se puso más enojado al ver que su hija no estaba sola. Empezó
a dar de puñetazos al aire, sus amigos se asustaron incluso más que ella,
entonces se llevaron a Ana lejos de su casa. Esa noche y la siguiente, la niña
se quedó en lo de
Juanita. Al día siguiente, el papá de Anita
la fue a buscar a la escuela. El profesor salió a hablar con él y le dijo que
los chicos le habían contado lo ocurrido, y que en el juzgado pensaban tomar la
decisión de quitarle la tenencia, lo cual fue un hecho.
Anita estaba muy
apenada por la situación pero entendió que era lo correcto, para ella y para su
padre. La niña fue adoptada por una familia muy amorosa, que la llevó a la escuela, y cuando
terminó el secundario la mandaron a estudiar. Traumada por su infancia, decidió
estudiar abogacía, con especialidad en derecho familiar. Pasaron muchos años,
Ana era muy exitosa y estaba muy comprometida con los niños que defendía, les tomaba mucho
cariño. Un día, ella caminada por una plaza, yendo al juzgado, cuando de
repente vio a un hombre pidiendo algunas monedas. Por alguna razón que ella no
entendió en el momento, ese humilde
señor le produjo un nudo en el estomago, decidió observarlo por que realmente
le llamaba mucho la atención, aunque cada día veía a alguien pidiendo monedas. Algunos
minutos después descubrió por que esa sensación, descubrió que ese hombre no
era cualquiera, sino que era su padre. En el momento no supo que hacer,
solamente salió corriendo, con lagrimas en los ojos. Estuvo pensando muchos
días, hasta que tomo el valor suficiente para ir a enfrentarlo y comentarle
quien era ella, después de todo, seguía siendo su padre. Lo primero que le
salió al verlo, fue abrazarlo. Lo había extrañado en esos años que pasaron. La
respuesta fue muy satisfactoria, por que el abrazo del hombre, fue aun con más
fuerza…
Cabrelli, Agustina
Una buena acción
Llueve, son las 6.30 am y suena el despertador. Se rehúsa a volver a lo cotidiano; la alarma vuelve a sonar, no le queda otra opción. Se viste, se sube al auto y no habla con su padre. Llega a la escuela y ve a su amigo, le pide que le ayude en unos ejercicios de química y este, no quiso ayudarlo. La profesora ingresa al aula, pide los ejercicios y Joaquín sigue sin ayudar a su amigo. Después de 2 horas, Leandro todavía seguía llorando y él tampoco hace nada. Al volver de la escuela, ese día, su padre lo espera con una noticia trágica: su madre habría tenido un accidente de auto y estaba muy grave, internada en el hospital con insuficiencia cardíaca. Para salvar a su madre decide realizar una buena acción, le dona uno de sus pulmones y la salva.
Llueve, son las 6.30 am y suena el despertador. Se rehúsa a volver a lo cotidiano; la alarma vuelve a sonar, no le queda otra opción. Se viste, se sube al auto y no habla con su padre. Llega a la escuela y ve a su amigo, le pide que le ayude en unos ejercicios de química y este, no quiso ayudarlo. La profesora ingresa al aula, pide los ejercicios y Joaquín sigue sin ayudar a su amigo. Después de 2 horas, Leandro todavía seguía llorando y él tampoco hace nada. Al volver de la escuela, ese día, su padre lo espera con una noticia trágica: su madre habría tenido un accidente de auto y estaba muy grave, internada en el hospital con insuficiencia cardíaca. Para salvar a su madre decide realizar una buena acción, le dona uno de sus pulmones y la salva.
Reynoso, Sofía
miércoles, 8 de abril de 2015
-Bienvenido-
Este blog fue creado por los alumnos de 5to año "A" de la Escuela Normal Superior José Manuel Estrada n°8 con el fin de hacer públicos nuestros trabajos diarios en Literatura.
Hombres:
-Joaquín Gonzalez
-Juan Ignacio Diaz
-Matías Belarmino
-Nahuel Carricart
Mujeres:
- Abigail Rekofski
-Agustina Cabrelli
-Ailín Ialungo
-Alexia Karagiannis
-Ayelén Cabral
-Brenda Martínez
-Brisa Lay
-Karen Infantino
-Marisol Pilar
-Micaela Quiñones
-Milagros Jara
-Paloma de Arregui
-Pilar Gallego
-Sofía Diaz Pinchinatti
-Sofía Reynoso
-Sofía Laszuk
-Solange Valdovinos
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