Así de grandes son las ideas...
"Estira los segundos para que se hagan mas largos. También hace trasplantes de momentos amargos. Y si continúa la amargura en nada lo consuelas, se aplica un poco de anestesia para que no le duela"
sábado, 17 de diciembre de 2016
miércoles, 1 de junio de 2016
martes, 3 de mayo de 2016

ASÍ DE GRANDES SON LAS IDEAS por 6º A-E.E.S. Nº 8- 2016- NECOCHEA-ARGENTINA se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0 Internacional.
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miércoles, 30 de marzo de 2016
miércoles, 14 de octubre de 2015
Miradas por Paloma de Arregui
Me adentre en la selva, no la
veía igual, no pensé que realmente fuera así, tal como la describían aquellos
libros que siempre leía, tan majestuosa, grande y virgen que ni dios creería la
perfección que veían mis ojos, quien diría que yo, la misma persona que hace
unos días estaba rodeado de lujos ahora viniera a buscarme a mí mismo acá, al
lugar más alejado a todas las comodidades que tenía. Hace tan solo un par de semanas me adentre a aquí, pero con un propósito
totalmente diferente, el dinero que me prometieron a cambio de encontrar un
lugar posible para establecer otra de las ciudades, infinitas riquezas que no
lograrían, o al menos eso creía, saciar esa ambición tan característica en mí,
fui en busca del mejor lugar que se pudiere encontrar en la selva Brasilera, acompañado
de tan solo 2 valientes hombres, con grandes talentos para la caza y supervivencia,
pues no sabíamos cuánto tiempo podríamos llegar a estar allí.
Luego de recorrer varios días encontramos el lugar perfecto para establecer lo que sería la futura hermosa ciudad de Maramboo, pegado un rio, rodeado de muchísimos recursos naturales, en verdad salteemos esta parte, nada muy importante en la historia que les quiero contar, pasaron aproximadamente 3 días desde que llegamos a allí y algo nos sorprendió, muchísimo más que todos los animales que ya nos habían visitado, algo que realmente no esperaríamos, personas.
Personas, si como leíste, pero no como las que yo estaba acostumbrado a conocer, sino que estos no hablaban, no vestían, prácticamente no hacían nada igual a nosotros, simples barbaros eran, cada uno de ellos era de una forma parecida y a su vez diferente entre cada uno de los que se encontraban a su lado. Nos habían estado observando todo este tiempo, y nuestro encuentro cara a cara no fue del todo pacífico, va del todo no, directamente no lo fue, nos ataron y llevaron con los ojos vendados a su mini aldea, hasta que por fin pudimos ver algo, estábamos rodeados por ellos y nos miraban de una forma muy extraña, como mira un niño con rareza algo desconocido y sin vergüenza alguna, hablaban sí, eso creo que hacían, ellos parecían entenderse y es más se quisieron dirigir a nosotros pero sin sentido alguno ya que por lógica no los entendíamos. Llego uno de cuerpo fornido, y por la forma en que caminaba y en que lo veían con respeto parecía ser el líder de todos ellos, se acercó a uno de mis compañeros y le pegó, no sé si sería lo mejor para él, Daniel no era de un carácter tranquilo y aun que sea lo último que haga se iba a vengar por semejante ofensa. Casi, pero solo casi me olvido de contarles como la conocí, no podía dejar de mirarla, tenía una mirada penetrante, pelo largo lacio, rasgos duros, ojos miel y una belleza poco antes vista, su personalidad se notaba hasta de lejos que era imponente una mujer, aunque barbara, una mujer difícil de olvidar. No podía dejar de pensar en ella, era muy extraño, secuestrado sin saber que me podría pasar mañana, o simplemente minutos después pero me había hipnotizado, sin escapatoria de su ‘hechizo’ más fuerte, la mirada.
Pasó todo tan rápido que todavía no puedo creer lo que estoy viendo, pero antes de decirles voy a seguir contando mi historia, yo sabía, sabía que ese hombre no tendría que haberle pegado a Daniel, lo conocía, se logró soltar y fue una matanza, todos estaban durmiendo y despertaban con gritos de las personas más cercanas a donde estábamos, ella se había quedado dormida después de un largo tiempo de mirarnos, no hacíamos nada más que eso, solo nos mirábamos, pero naturalmente había una conexión que pensé que nadie me podría arrebatar, ni mucho menos que lo haría el que me ayudo todo este tiempo, desperté con sus gritos desesperados y para cuando reaccioné ya no estaban esos ojos llenos de magia, ahora se veían vacíos, no tenían ese brillo que los caracterizaba, lo único que sé es que no recuerdo nada hasta que reaccione con las manos llenas de sangre y el cadáver de Daniel en mis manos, todos me miraban perplejos, pero como si de un demonio se tratase.
Hice dos tumbas, una para mi amor, y otra para mi amigo, que muerto ya estaba y no logro saber realmente porque, creo que ese es el motivo por el que después de los recuerdos que me trae este lugar, haya vuelto quiero respuestas a mis dudas que sé que solo yo puedo responder, ahora lo único que hago es contarles esta historia enfrente a esos lugares donde debajo están en estado de putrefacción sus cuerpos, intentando nomas recordar, recordar sus miradas.
Luego de recorrer varios días encontramos el lugar perfecto para establecer lo que sería la futura hermosa ciudad de Maramboo, pegado un rio, rodeado de muchísimos recursos naturales, en verdad salteemos esta parte, nada muy importante en la historia que les quiero contar, pasaron aproximadamente 3 días desde que llegamos a allí y algo nos sorprendió, muchísimo más que todos los animales que ya nos habían visitado, algo que realmente no esperaríamos, personas.
Personas, si como leíste, pero no como las que yo estaba acostumbrado a conocer, sino que estos no hablaban, no vestían, prácticamente no hacían nada igual a nosotros, simples barbaros eran, cada uno de ellos era de una forma parecida y a su vez diferente entre cada uno de los que se encontraban a su lado. Nos habían estado observando todo este tiempo, y nuestro encuentro cara a cara no fue del todo pacífico, va del todo no, directamente no lo fue, nos ataron y llevaron con los ojos vendados a su mini aldea, hasta que por fin pudimos ver algo, estábamos rodeados por ellos y nos miraban de una forma muy extraña, como mira un niño con rareza algo desconocido y sin vergüenza alguna, hablaban sí, eso creo que hacían, ellos parecían entenderse y es más se quisieron dirigir a nosotros pero sin sentido alguno ya que por lógica no los entendíamos. Llego uno de cuerpo fornido, y por la forma en que caminaba y en que lo veían con respeto parecía ser el líder de todos ellos, se acercó a uno de mis compañeros y le pegó, no sé si sería lo mejor para él, Daniel no era de un carácter tranquilo y aun que sea lo último que haga se iba a vengar por semejante ofensa. Casi, pero solo casi me olvido de contarles como la conocí, no podía dejar de mirarla, tenía una mirada penetrante, pelo largo lacio, rasgos duros, ojos miel y una belleza poco antes vista, su personalidad se notaba hasta de lejos que era imponente una mujer, aunque barbara, una mujer difícil de olvidar. No podía dejar de pensar en ella, era muy extraño, secuestrado sin saber que me podría pasar mañana, o simplemente minutos después pero me había hipnotizado, sin escapatoria de su ‘hechizo’ más fuerte, la mirada.
Pasó todo tan rápido que todavía no puedo creer lo que estoy viendo, pero antes de decirles voy a seguir contando mi historia, yo sabía, sabía que ese hombre no tendría que haberle pegado a Daniel, lo conocía, se logró soltar y fue una matanza, todos estaban durmiendo y despertaban con gritos de las personas más cercanas a donde estábamos, ella se había quedado dormida después de un largo tiempo de mirarnos, no hacíamos nada más que eso, solo nos mirábamos, pero naturalmente había una conexión que pensé que nadie me podría arrebatar, ni mucho menos que lo haría el que me ayudo todo este tiempo, desperté con sus gritos desesperados y para cuando reaccioné ya no estaban esos ojos llenos de magia, ahora se veían vacíos, no tenían ese brillo que los caracterizaba, lo único que sé es que no recuerdo nada hasta que reaccione con las manos llenas de sangre y el cadáver de Daniel en mis manos, todos me miraban perplejos, pero como si de un demonio se tratase.
Hice dos tumbas, una para mi amor, y otra para mi amigo, que muerto ya estaba y no logro saber realmente porque, creo que ese es el motivo por el que después de los recuerdos que me trae este lugar, haya vuelto quiero respuestas a mis dudas que sé que solo yo puedo responder, ahora lo único que hago es contarles esta historia enfrente a esos lugares donde debajo están en estado de putrefacción sus cuerpos, intentando nomas recordar, recordar sus miradas.
miércoles, 19 de agosto de 2015
La triste realidad
La triste realidad
Michael Weber era un argentino apasionado por el turismo, su convicción era recorrer toda Latino América con su perro Toni, observando culturas, costumbres y formas de vida de las diferentes regiones.
Su viaje mas impactante fue al norte de Brasil, no por la belleza ni el turismo, sino por la pobreza de la gente, su forma de trabajar, ver a niños trabajando y gente amontonada durmiendo entre la mugre.
Michael dijo: “Me da mucha pena ver a los niños trabajando sin disfrutar su infancia”.
“Esta gente no tiene calidad de vida”.
“En México observe las diferentes culturas y tradiciones. La gente era muy alegre y se conformaba con poco, sus culturas y creencias eran la base de su vida”.
“Para mi, América Latina es fundamentalmente eso: una especia de vórtice de todas las clases de tradiciones, corrientes culturales, modo de vida, comportamientos y también de ideas y manifestaciones artísticas”
• Llegamos a pensar que la mayoría de los adolecentes de la actualidad no valoran y no se conforman con nada, mientras que en otros lados darían lo que fuera por tener lo que ellos tienen.
Autores: Joaquin Gonzalez y Sofia Diaz
martes, 18 de agosto de 2015
El misterio de Los Andes - Belarmino Matías, Díaz Jun Ignacio.
Era tarde ya y dos hermanos estaban
preparando su viaje de mochileros al sudoeste del país, sus horas están
destinadas a preparar todo lo que necesitan en pequeñas mochilas que después de
un rato se dan cuenta que no alcanzan.
Marisa habla por teléfono:
-¡Ellos son uña y mugre! Ya les dije es una
locura pero no entienden ¡Están chapas los dos!
Era evidente su ansiedad, y seguían en su
tarea de tratar de entrar todo en esas mochilas sin hacer caso a la
conversación que Marisa tenía al teléfono.
-Por ahí vos podes hacer que estos cambian
de idea.- Decía Marisa desesperadamente tratando de convencer al menos a quien
estaba del otro lado de la línea, mientras Francisco abría la puerta del
comedor y atendía a un hombre alto,de bigotes y ojos claros, anchos brazos y un
importante mentón
-¿Tío, que haces por acá?- Dijo Francisco
sin saludar siquiera.
-No nos vendrás a pinchar el globo vos
también, ¿no?- Agregó Pablo
-Vengo a ver si ustedes dos cambian de
idea.
-¡Es pan comido! Ya tenemos casi todo
preparado ya le dijimos a mama pero ella no entiende. Pablo y yo estamos más
que preparados.
-A lo mejor está asustada… bueno, ya que
tan decididos están, yo les traje mi mochila la que use yo allá en los 80’
cuando hice ese viaje. A mí me impulso la necesidad de conocer lo que estámás
allá de nuestras fronteras y percibirlo con todo los sentidos. Es el hambre de
ver y palpar el mundo bajo tu criterio, y no bajo lo que otros te muestren de
él.
Un consejo chicos, no le teman al “qué
dirán” de las personas que puedan conocer su historia de viaje y los tilden de
“locos” por dejar una vida estable por lo incierto en sus travesías.
Ese quizás es el principal temor de muchos
viajeros, y el gran error también.
-¡Tío! Vos sí que nos salvaste ¡Acá nos entra
todo!
-Muchachos, eso sí, no es por supersticioso
ni nada, pero hagan caso a las leyendas y no subestimen su verdad, a mí me fue
bien. Desgraciadamente no puedo decir lo
mismo de algunos conocidos.
-¡Bah! Habrán ido muy acobardados y no les
alcanzó para superar el reto. Nosotros estamos más que seguro que lo vamos a
lograr ¿cierto Pablito?
-¡Si! ¡Y más aún con el equipo que nos
prestaste! ¡Ja!
-Chicos, si bien quiero que se tengan fe no
pequen excediéndose de confianza y transformándola en pedantería. La base de
todo éxito radica en la combinación adecuada de humildad y confianza. En cuanto
a lo anterior, Los Andes están llenos de cosas desconocidas, sean inteligentes
y escuchen a la gente que allí vive. Realmente, se pueden encontrar con cosas
que no habrían imaginado nunca.
-¡Dale tío! Esas son todas pavadas. Cuentos
viejos.
-Sí tío, no vas a creer todo lo que te
dicen...
Pablo y Francisco se fueron al otro día,
mientras Marisa le recriminaba a su hermano el que los haya alentado, que en el
fondo sabía que tal vez todo podría salir decididamente mal.
Pablo y Francisco volvieron al cabo de unos
meses, pero no eran los mismos algo en ese viaje los había cambiado, no se
podría decir bien qué. Algo en el cuenco de sus ojos se reflejó y quedó impreso
por siempre en su memoria. En la altura de los Alpes alguien o algo les reveló
ciertas cosas que ningún humano puede entender. Cosas que nadie quiere saber. A
veces, es necesario un golpe brusco para entender ciertas cosas, aunque nunca
lleguemos a hacerlo completamente.
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